Fobias Específicas

¿Qué son?

Hablamos de fobia cuando existe un miedo intenso y persistente ligado a situaciones u objetos claramente específicos y que conducen a la evitación. La edad de inicio de las fobias varía según el tipo de fobia, por ejemplo, la fobia a los animales suele comenzar en la temprana infancia, mientras que la claustrofobia suele comenzar en la adultez.

¿Cómo reconocerlas?

Existen diferentes tipos de fobias: fobias a los animales/insectos, al medio ambiente (por ej., truenos/oscuridad), fobias situacionales (por ej., claustrofobia, a manejar, a volar), fobia a la sangre/inyecciones/cirugías/dentista, fobia a vomitar o atragantarse, y a los payasos. Los pacientes suelen tener ataques de pánico (por ej., palpitaciones, sudoración, sensación de falta de aire) o al menos algunos de sus síntomas al enfrentarse con el objeto o situación temida o bien al anticipar su presencia.
A diferencia de otras fobias el 75-80 % de las personas con fobia a la sangre sufre desmayos ante la presencia del estímulo fóbico. Esto se explica por la presencia de la llamada respuesta cardiovascular bifásica en donde se produce un ligero aumento del ritmo cardíaco y de la presión arterial seguido de un importante descenso de la frecuencia cardíaca, lo cual desencadena el desmayo.

¿Cómo se tratan?

La terapia cognitivo-conductual basada en la exposición es el tratamiento de elección para esta clase de trastornos de ansiedad. El objetivo del tratamiento es el de ayudar a los pacientes a testear sus creencias acerca de la peligrosidad del objeto fobígeno y dominar sus temores gradualmente. En algunos casos, el tratamiento se acompaña de intervenciones farmacológicas.