La necesidad de caricias

A raíz del Día de Navidad y las fiestas próximas, quiero compartir una pregunta…¿Se dieron cuenta lo poco que han acariciado a sus padres o besado mientras Vivian o viven?..Acariciar es hermoso, yo no dejo de hacerlo con mi hija y con mis seres queridos. Y quiero contarles porque es tan importante.
La primera señal de sensibilidad táctil aparece en la séptima semana de embarazo. Luego, todo recién nacido necesita del contacto humano para sobrevivir, crecer y desarrollarse. Y así será durante el resto de la vida.
El tacto es el primero de los cinco sentidos que se desarrolla en el embrión humano. Diversos estudios demostraron que durante el embarazo la primera señal de sensibilidad táctil aparece en la séptima semana y en una zona muy especial: alrededor de la boca. En las siguientes dos semanas se extiende al resto de la cara, a las palmas de las manos y al tórax. En la undécima semana de embarazo alcanza a los genitales y a las plantas de los pies, en la duodécima se amplía a casi todo el cuerpo, y a partir de la mitad del embarazo incluye ya toda la piel y las mucosas del cuerpo.
Todo recién nacido necesita del contacto humano para sobrevivir, crecer y desarrollarse. Y, desde entonces, esa necesidad nos acompañara durante toda la vida, ya que se trata de una necesidad fisiológica tan importante como recibir agua o comida.
Pero si ese contacto además es tierno, afectuoso, sincero y deseado se transforma en una caricia, que adquiere una complejidad emocional y simbólica, generadora de una poderosa comunicación afectiva tanto entre quien la da como en quien la recibe. Las caricias, como la música, con frecuencia expresan lo que las palabras son incapaces de decir: reconfortan, refuerzan la identidad, incrementa la autoestima, tranquilizan, brindan placer al cuerpo, evitan el sentimiento de soledad, mejoran la sexualidad, hacen sentirse querido, ofrecen protección, otorgan felicidad y fortalecen los vínculos y el sentido de pertenencia.
Quizá la mayor causa de dolor psíquico la padezca quien sienta hambre de caricias, un nutriente fundamental para sentirnos queridos, aceptados y valorados.
Las caricias ejercen una poderosa acción por mandar señales químicas al cerebro y libera una hormona llamada oxitocina, responsable de producir una sensación de bienestar entre quienes se vinculan.
Un ejemplo paradigmático es la mama que amamanta a su bebe: en ambos se produce mucha oxitocina. Se ha comprobado que los bebes privados de contacto físico, por falta de ella, no se desarrollan de manera normal, porque ciertas conexiones en el cerebro tienden a desaparecer y pueden más tarde convertirse en adultos agresivos o antisociales.
Características de esta hormona: 1- disminuye los miedos al contrato social; 2- Reduce el nivel de estrés por disminuir el cortisol; 3- es fácil de conseguir: con caricias o incluso pensando en la persona querida; 4- tiene acción antiinflamatoria y analgésica en dolores de cabeza o corporales; 5- tiene acción antidepresiva; 6-aumenta la generosidad; 7- eleva los niveles de las hormonas sexuales y mejora la capacidad para provocar y mantener relaciones con otras personas, al incrementar la empatía, la confianza y el afecto.
Por todo esto amigos del Facebook les deseo mis máximos deseos de que puedan poner en práctica las caricias en estas fiestas y en toda su vida…los quiero y mucha felicidad para todos!!!!!
Abrazo fuerte!!!!!
Lic. Patricia López