TRAUMA, ESTRÉS POSTRAUMÁTICO Y DUELO

Traumas: ¿cuáles son sus consecuencias?

Después de un trauma pueden desencadenarse diferentes trastornos, el más frecuente es el de Trastorno por Estrés Postraumático, siguiéndolos la Depresión, las Fobias o los Ataques de Pánico. En el caso de pérdidas de seres queridos, ya sean estas esperadas o inesperadas, es posible el desarrollo de un cuadro llamado Duelo Prolongado o Traumático. En algunos casos la misma situación traumática puede precipitar tanto los síntomas del Estrés Postraumático como los del Duelo Prolongado (por ej., accidentes de tránsito en donde falleció una persona).
Entre los distintos traumas que pueden desencadenar el Trastorno por Estrés Postraumático se encuentran: secuestros, accidentes de tránsito, abuso sexual infantil, violación o acoso sexual, guerras, robos violentos, violencia doméstica, catástrofes, y desastres naturales (por ej. incendios, inundaciones, etc.), atentados terroristas, ser testigo de hechos violentos (por ej. muerte), pérdida de una persona muy cercana y ser diagnosticado con una enfermedad grave.
Cuando la fuente de amenaza es otra persona que actuó intencionalmente para hacer daño (por ej. secuestrador, violador, golpeador), la probabilidad de sufrir Estrés Postraumático es mayor, en comparación con traumas como, accidentes de tránsito o accidentes naturales.
Si ante estas situaciones traumáticas la persona reacciona con un miedo u horror intensos, o sentimientos de
desamparo, las chances de sufrir de Estrés Postraumático son mayores.